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El fuego purificador y renovador del Espíritu Santo que nos conmovió en Aparecida como Iglesia de Latinoamérica y del Caribe quiere extenderse a nuestras Iglesias particulares en la forma de una Misión Continental.
Esta experiencia misionera abre un nuevo horizonte para la Iglesia de todo el continente que quiere “recomenzar desde Cristo” recorriendo junto a Él un camino de maduración que nos capacite para ir al encuentro de toda persona, hablando el lenguaje cercano del testimonio, de la fraternidad, de la solidaridad. Esto requiere, desde nuestra identidad católica, una evangelización mucho más misionera, en diálogo con todos los cristianos y al servicio de todos los hombres.
La misión es parte constitutiva de la identidad de la Iglesia llamada por el Señor a evangelizar a todos los pueblos. “Su razón de ser es actuar como fermento y como alma de la sociedad, que debe renovarse en Cristo y transformarse en familia de Dios”. De allí que todos estamos llamados a ser misioneros. Todos, dentro de nuestras posibilidades, podemos sumarnos a esta tarea grandiosa de anunciar a Jesucristo hasta los confines de la tierra.
La Iglesia actual brinda distintas posibilidades para encauzar las inquietudes misioneras de religiosos y laicos: todos, absolutamente todos, podemos encontrar un lugar en la Iglesia para responder al llamado que nos hace Dios a ser misioneros. En este sentido la Asociación de Laicos Células Misioneras de Carabobo, organizó el Simposio de Misionología en la capilla “Jesucristo, misionero de Dios Padre” en el caserío El Algarrobo de la Vicaría San José de Los Naranjos, en Valencia, Venezuela, desde el 20 al 24 de febrero de 2009. En medio de una comunidad misionera, una célula misionera gestada hace diez años en medio de la montaña y regada por el río Pacaragua. Entre niños, jóvenes y adultos. Con la alegría del compartir y la solidaridad campesina cargada de sencillez y el amor de Jesucristo manifestado en los misioneros y misioneras deseosos de incorporarse a esta extraordinaria labor.
El Simposio estuvo enmarcado en la temática: Misión Continental y para la Humanidad y recoger la visión y espíritu misionológicos en la Iglesia venezolana. Los ponentes centraron sus conferencias sobre La Misión: Urgencia, Desafíos, Perspectivas, Responsables, Los Fundamentos Trinitarios de la Misión, Jesucristo Misionero enviado del Padre, El Espíritu Santo protagonista de la Misión, Pequeñas Comunidades Eclesiales y la Misión Continental. permitiendo concretar los objetivos planteados relacionados principalmente con la profundización y proyección de la Misión Continental en la vida de nuestras Misiones Locales a través del proyecto Misionero de la Iglesia de América. Es una hora de gracia que queremos aprovechar para que, en un proceso de Encuentro con Cristo, Conversión, Discipulado, Comunión y Misión, implorar y vivir un nuevo Pentecostés en todas las comunidades cristianas; despertar la vocación y la acción misionera de los bautizados, y alentar todas las vocaciones y ministerios que el Espíritu da a los discípulos de Jesucristo en la comunión viva de la Iglesia, salir al encuentro de las personas, las familias, las comunidades y los pueblos para comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo, que ha llenado nuestras vidas de “sentido”, de verdad y amor, de alegría y de esperanza.. Todo esto es posible si nos decidimos a incorporarnos al gran proyecto continental con un Plan Evangelizador de reflexión, testimonio y acción con miras a promover un núcleo de vida cristiana que llegue a ser una comunidad con vida eclesial propia, sostenida desde la base por iniciativa de sus miembros, capaces de ir transformando su propia realidad y de formar progresivamente una Pequeña Comunidad Eclesial en la Base que sea capaz de irradiarse en sus propios territorios, a otras comunidades, ocasionando un diezmo misionero laical que forme un tejido, red o Comunión de Comunidades. José Muñoz Colmenares |
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