4 SEMANAS MISIONERAS

 

Orar

¡ORAR, una aventura apasionante...!   y necesaria para ser Misioneros.
Nos vamos a encontrar con ocho palabras esenciales. Ahora queremos
apenas despertarlas, decir que están aquí y que nos desafían a entrar por ella.
Serán puntos de referencias para la oración. Vamos a ellas.

 

La primera palabra es CONVERSIÓN. Quien se decida a orar, quien quiera
emprender este arduo camino tiene que romper con el pecado, tiene que orientar
su vida a Dios. La oración es un encuentro de amistad. El pecado es
desorientación de la vida a Dios. Con el pecado en el corazón es imposible
encontrar a Dios.
La segunda palabra es SOLEDAD. La oración exige una experiencia de
soledad. Se necesita parar. Es preciso entrar en desierto, dedicar tiempos fuertes
a la lectura, a la escucha, a la meditación, a la contemplación. Quedarse a solas
con Dios para hacer intimidad. Pararse en una sociedad de barullo, de prisas, es
una prueba desafiadora.
La tercer palabra es SILENCIO. Sólo desde el silencio ambiental, mental,
afectivo y corporal, somos capaces de llegar a Dios. La soledad será forjadora del
silencio. En el silencio descubriremos los ruidos de nuestro interior. Un desafío
arduo: hacer silencio en el interior, liberarnos de los ruidos, quedarse vacío para
que Dios nos llene.
La cuarta Palabra es la PALABRA DE DIOS. En la soledad, en el silencio,
el hombre tiene un lugar de encuentro con Dios: la Palabra que le despierta el
corazón. Palabra que le va cambiando de mentalidad. Palabra que le pone en
contacto con el Dios manifestado en Jesús. Palabra que será el soporte y vida en
la oración. Palabra que le llenara paso a paso el corazón, porque el corazón esta
hecho para la Palabra y la Palabra para el corazón.
La quinta es palabra es ESPIRITU SANTO. El Espíritu conduce a la
soledad, al desierto, donde habla el corazón. El Espíritu es el silencio activo de
Dios en el corazón del creyente. Sólo desde el silencio y a la luz de la Palabra
llegamos a su clamor. El Espíritu actúa en el corazón por la Palabra que es la
espada del Espíritu. El Espíritu es el que nos ora, el que nos reza, el que nos
clama: Abba, Padre. Somos poseídos por el Espíritu que en el Bautismo nos fue
dado. El es quien nos identifica con Jesús para que nosotros digamos a Dios:
Padre. El es quien levanta en nuestro corazón, con Jesús, el ¡Abba, Padre!!!
La sexta palabra es CORAZÓN. En la oración tenemos que entrar dentro
de nosotros. Hacer peregrinación al interior, al fondo, a lo hondo y profundo de la
persona, al corazón. Y desde nuestro corazón, donde existe la verdad de nuestra
vida, orar. Orar desde el corazón es orar con nuestras limitaciones y libertades.
Orar con el corazón es orar desde el barro.
Por fin la séptima palabra es VIDA. Porque oración que no esta enraizada
en la vida nos es oración. Oración que no ora la existencia no es oración. La vida
es el clima orante. Una vida que es asumida, que nos lleva a buscarla, en
compromiso serio, en camino de libertad. La vida es el mundo, la sociedad, los
hombres, los acontecimientos, los marginados, el cosmos. La vida es el hombre
encarnado, como Jesús, en acción salvadora. La oración que no conduce a la vida
no es oración. Oración abierta al Mundo.
         La octava palabra es ORACION con  APERTURA UNIVERSAL, Misionera  es una oración abierta al mundo a las grandes necesidades de todos los hombres y las mujeres en particular de los que sufren por las distintas pobrezas materiales, espirituales, físicas y psicológicas   es una oración asociada al deseo salvador de Dios “que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” es una oración abierta a la acción de la Iglesia en el mundo  para que el mensaje del Evangelio llegue a todos y a todas ORAR es una aventura apasionante en la f e . Aventura de búsqueda. De orientar la vida, de entrar e n l a soledad y hacer silencio , de acoger la palabra y dejarse  llevar por e l Espíritu. Aventura de cambiar el corazón de uno mismo y el del mundo.
Preguntas para la reflexión.
1. Mi experiencia de Oración: ¿Cómo es?, ¿Son verdaderos encuentros con Dios?,
¿Invoco al Espíritu Santo para poder escuchar al Padre?
2. ¿Mi oración esta incrustada en mi vida?, ¿Hago de mi vida una oración, viviendo los valores
cristianos?
3. ¿Qué traje a este retiro: mis miedos, mis limitaciones, mis alegrías, mis anhelos?, ¿Estoy
dispuesto a dedicar estos días a escuchar la Palabra de Dios?

 

SACRIFICIOS POR LAS MISIONES.

Las personas más admiradas en la sociedad de hoy son los que saben esforzarse. ¡Cuánto sacrificio se necesita para ganar la medalla de oro en las Olimpiadas! ¡Cuánto sacrificio se invierte en llegar a ser médico, ingeniero o arquitecto de calidad! ¡Cuán admirables son las madres de familia que se sacrifican para que sus hijos tengan un hogar sano, culto y lleno de oportunidades! El sacrificio, en cualquier esfera de la vida, es un valor humano.

Pero estos "sacrificios" exteriores, llamados así por el esfuerzo que conllevan, para ser auténticos deben ser expresión del sacrificio espiritual. Los profetas de la Antigua Alianza denunciaron con frecuencia los sacrificios hechos sin participación interior o sin amor al prójimo. Jesús recuerda las palabras del profeta Oseas: "Misericordia quiero, que no sacrificio". El único sacrificio perfecto es el que ofreció Cristo en la cruz en ofrenda total al amor del Padre y por nuestra salvación (cf Hb 9,13-14). Uniéndonos al de Cristo, podemos hacer de nuestra vida un sacrificio para Dios. (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2100)

Para el cristiano, el sacrificio se abre a otra dimensión más profunda. Es un acto de la virtud de la religión: "Adorarás al Señor, tu Dios, y le darás culto". Es la forma más importante del culto externo y público; la manera más solemne y excelente con que puede honrarse a Dios. Los principales actos de esta virtud son adoración, oración, sacrificio, oblación, votos; los pecados contra ella son descuido de la oración, blasfemia, tentar a Dios, sacrilegio, perjurio, simonía, idolatría y superstición.

El Catecismo de la Iglesia Católica (n. 2099) nos dice que es justo ofrecer a Dios sacrificios en señal de adoración y de gratitud, de súplica y de comunión: "Toda acción realizada para unirse a Dios en la santa comunión y poder ser bienaventurado es un verdadero sacrificio". (San Agustín, civ. 10,6).

El amor es la condición para seguir a Cristo, el sacrificio es lo que verifica la autenticidad del amor. ¡Y bien vale la pena amarle a Él que tanto nos amó!

Dios no necesita nuestro culto, ni interior ni exterior, nuestro homenaje no añade nada a Su gloria. No es esto por lo que, estrictamente hablando, debamos rendirle tributo y ofrecer sacrificios en su honor, sino porque Él lo merece infinitamente y porque es de inestimable valor para nosotros mismos. 

            El dolor y el sacrificio, son muchas veces incomprensibles, pero misteriosamente ellos nos unen al sufrimiento de Cristo por su cuerpo que es la  Iglesia, ofrezcamos estos días los nuestros, desde un tráfico vehicular duro hasta una enfermedad o una perdida de un ser querido.  

 

Vocaciones Misioneras

TESTIMONIO MISIONERO
DE SILVIA PUCHETA MISIONERA ADGENTES EN CHINA.

 

Hola  queridos misioneros: Ni hao (Hola en Chino)

¡Que la paz de Jesús llegue a todos ustedes e inunde sus corazones!

A través de estas líneas quisiera compartir con ustedes un poco de mi historia vocacional y lo que estamos haciendo aquí como pareja misionera. Todo comenzó a la edad de 11 anos cuando realicé mi primera misión y pude comprender que había otro mundo que todavía no conocía, el de los mas pequeños  y de los que sufren la pobreza, el ver que había otras personas que vivían de manera muy distinta a la que yo vivía me toco el corazón. Y decidí compartir todo ese bien que Jesús me había dado con los demás. Siempre sentí que  el Señor me llamaba a hacer algo mas, no solamente ir a misa los domingos, sentía que cada vez podía dar mas. Eso hizo que pase por diferentes grupos en mi parroquia (Verbo Divino) y en la diócesis.

También mi profesión me ayudo a comprometerme mas con aquellos a quien  Jesús mas ama, así que antes de salir de misión ejercí como trabajadora social en el área de Desarrollo Social.  Fue que en ese momento me plantee un compromiso mas serio, el ver que podía compartir con otros todo el amor de Dios recibido y empezó la búsqueda y encontré a los Padres de Misiones Extranjeras que me permitieron vivir la misión como laica al extranjero. Así que deje todo. trabajo, familia, amigos, país  y  comencé mi formación.

Luego el nombramiento a China que fue uno de los momentos mas felices, mismo si mucha gente me decía: " Te vas a China" yo seguía diciendo  SI al de Arriba, ni yo misma sabia como iba ser mi vida allí. Pero ya hace cuatro años que estoy aquí, y ahora no estoy sola, mi esposo Ever, comparte conmigo esta hermosa vocación.

Vivimos en la ciudad de Changchun al nordeste de China, yo trabajo como profesora de español y Ever esta terminando de estudiar Chino. Pero no estamos solos, somos un equipo de siete personas ;dos  sacerdotes  que están  en el  sur de China y cinco laicos y un sacerdote aquí en Changchun. La manera de vivir la misión aquí  es a través de la presencia, es el SER mas que el HACER y descubrir ese Dios que se manifiesta en cada persona, aunque  ellos no crean en el. Nuestra vida, nuestro ejemplo, puede  decir mas que mil palabras. Como sabrán aquí en China no hay una  libertad total con respecto a la religión, entonces  nosotros  aquí no podemos predicar verbalmente. Pero si podemos testimoniar en el día a día los valores evangélicos.

Como grupo ahora estamos  en un proyecto que es un regalo  del cielo, en un país donde los extranjeros no pueden meterse mucho con los problemas sociales, dado que el gobierno no lo permite, hemos conseguido un lugar para construir un hogar para discapacitados, ya estamos casi a la mitad de la construcción y si Dios quiere comenzaríamos a trabajar el año próximo.

Hay una frase de Madre Teresa que me gusta mucho: " Que cuando alguien  se acerque a Ti, se vaya mejor y mas feliz" Esta es una de las cosas que tratamos de vivir aquí en China, no venimos a cambiar la cultura China, o a convertirlos, venimos a compartir los valores que nos unen. Por que aunque ellos no son cristianos tenemos muchos puntos comunes.

Tendría muchas cosas mas para compartir, pero no quiero aburrirlos. Estoy a su disposición si tiene  preguntas o quieren saber mas de China. Y por ultimo, no olviden  que ser misionero se es toda la vida, incluso sin ir a ninguna parte, como Santa Teresita, lo importante es dejar a ese Jesús que brille a través nuestro donde sea y con quien sea.

Un abrazo a todos desde el país "del arroz" Dios los bendiga  a todos , Zai Jian !!!!!!!! ( Adios en Chino)

 

Solidaridad

COOPERACION ECONOMICA Y MATERIAL CON LAS MISIONES CATOLICAS.

DOMUND.

Durante esta semana, la Iglesia Universal expresa visiblemente su espíritu de desprendimiento y muestra su capacidad de entrega en forma material y espiritual; dando desde su pobreza. Razón teológica. “La cooperación misional forma parte de la solicitud misionera que los obispos, como miembros del colegio Episcopal y legítimos sucesores de los Apóstoles, juntamente con el Sumo Pontífice, deben tener por la Iglesia Universal, en virtud de la institución y mandato de Cristo”. El pensamiento está formulado con toda claridad. La empresa misionera es una responsabilidad que afecta, en primer término, al Colegio Episcopal en cuanto tal, dado que los obispos suceden al Colegio Apostólico y que al Colegio Apostólico encomendó Cristo, de manera solidaria y colegial, con Pedro y bajo de Pedro, la evangelización de las naciones está confiada primariamente al episcopado católico. Es un empresa, colegial y solidaria, en la que deben sumarse todos los esfuerzos de los componentes del Colegio Episcopal. La evangelización, por estar confiada al cuerpo episcopal, ha de realizarse de manera coordinada. El Colegio Episcopal Toda la cooperación misional ha de realizarse ordenadamente. Este primer principio empalma cono la formulación del Motu proprio “Romanorum Pontificum” y con todo el proceso de coordinación que desde 1922 ha venido actuándose en el campo de la cooperación misional. No basta con cooperar a la evangelización. Hay que coordinar las fuerzas de la cooperación. Y a todo el Pueblo de Dios., que llamado desde su bautismo a dar testimonio y especialmente a colaborar en forma material y espiritual, con la extensión del Reino.
       Sugerencia: Durante la semana, se pueden realizar algunas jornadas de concientización sobre lo que podemos hacer para cooperar: Enviando cuadernos, lápices, y algunos texto escolares a nuestras tierras de misiones.

        Junto con esto nuestra comunidades cristianas están llamadas a una autentica cooperación mediante la Colecta del Domund o Domingo Mundial de las Misiones, según lo preescrito toda la colecta de este Domingo deben ser envidas a las Misiones mediante la Coordinación que a tal efecto realizan las Obras Misionales Pontificias.

        Algunos errores que se deben evitar:

Hacer este domingo alguna colecta para “otras Misiones” de la congregación o de obras parroquiales y no para el fondo Universal.

Realizar una Homilía sobre las Misiones y organizar “dos” colectas, una la “normal” y otra posterior para las Misiones.  

Pensar de forma egoísta diciendo, aquí también a hay necesidades, yo dejo esto para  esta necesidad, no se debe pues es un día de generosidad universal. 

Seamos generosos hoy con los millones que aun no conocen a Jesús para que los misioneros con su acción y su palabra puedan llegar hasta ellos .

 

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