VIGILIA 
OCTUBRE MISIONERO 
2007

 

 

 

I PARTE

 

 

            Hermanos y hermanas: Estamos reunidos para sentirnos comunidad y hacer memoria de la V Conferencia realizada en la ciudad de Aparecida ( Brasil). Queremos a través de esta vigilia tanto hacer memoria como renovar nuestro bautismo con el objetivo de llegar a ser  verdaderos “discípulos y misioneros de Jesucristo”, como nos pide los documentos conclusivos del Celam. Hoy nuestra sociedad necesita de personas que escuchen la voz de Dios que les llama a seguirle y dice: “hacen falta discípulos”. La primera experiencia del discípulo consiste en el llamado personal que le hace Jesús y en la voluntad de seguirle que nace en él o ella  y que le mueve a dar su respuesta exigente que lo lleva a configurarse con el Señor.

            Nuestra actitud orante hoy ha de recordar el compromiso evangelizador partiendo de la V Conferencia y suscitar el deseo y la preocupación de la falta de discípulos en la mies de Señor.

 

 

II PARTE

           

La identificación del discípulo con Cristo le ha de llevar a sentimientos que corresponden a quienes están unidos a Jesucristo (Flp 2,5). La experiencia interior lleva a profundizar en el conocimiento de su Señor, y a fortalecer la relación de amor, de tal manera que se enamora también de la misión de Jesús como nos invita con estas lecturas de hoy.

 

Mt 9,36-38.

Al contemplar aquel gran gentío, Jesús sintió compasión , porque estaban como ovejas sin pastor. Y dijo a sus discípulos:” La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos.  Rueguen al dueño de la  cosecha que envíe trabajadores a recoger la cosecha .

 

Mt 28,18-20.

 

Jesús se acercó y les habló así “ Me ha sido dada  toda autoridad  en el Cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis  discípulos. Bautícenlos en en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enséñenles  a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.

 

 

…Iré a donde me envíes…

 

Si me guías en el camino, te seguiré y viajaré a otros pueblos, cuidades y países, para llevar tu buena nueva.

Si me animas a escribir poemas, canciones e ensayos para glorificar tu nombre, me pondré a hacerlo.

Si me motivas a predicar la llegada del reino de Dios, me prepararé y lo haré donde me indiques.

Si me pides que me dedique al servicio de mi próximo o que activamente luche por la justicia social, pondré manos a la obra.

Si me inspiras para que exprese tu mensaje a través del trabajo, casa, parroquia, capilla, estoy dispuesto/a al desafío.

Si me instruyes que consagre mi vida a trabajar por la extensión del reino, buscaré en donde quieres que lo haga.

En fin, lo que quiero decirte es que iré a donde me guíes y haré lo que me digas. Se que así seré feliz, y haré el bien que tu esperas de mí.

(Biblia para jóvenes).

III PARTE

 

1-     ¿En nuestra misión de cristianos de que modo hemos vivido estos dos momentos de misión?

2-     ¿Cómo podemos concretar este mandato misionero de Jesús partiendo de la V Conferencia?

3-     Si hay misioneros aprovechar testimonios.

Salir de 2 en 2 como los discípulos de casa en casa en nuestra parroquia/capilla para anunciar y hacer la experiencia de los apóstoles cuando salieron anunciar la Buena Noticia del Reino.

Fomentar dentro de nuestras pastorales las conclusiones de la V Conferencia para que cada grupo se convierta en   verdaderos discípulos y misioneros de Jesucristo.

1- Para que nuestra parroquia se hagan  cada vez más misionera, haciendo con que cada uno se torne verdadero discípulo de Jesucristo, roguemos al Señor.

2- Para que estemos abiertos a suscitar y fomentar, ayudar y formar vocaciones misioneras para nuestra Iglesia universal haciendo con que los jóvenes cultiven el ideal de entregarse al servicio de los demás, roguemos al Señor.

3- Para que nuestro continente, considerado como lugar de esperanza ayude a través de sus misioneros a  infundir el corazón de todos los cristianos el deseo de transmitir tu Palabra, roguemos al Señor.

4- Señor, convierte nuestra comunidad en una Comunidad misionera, digna de ser colaboradora tuya en el servicio de la salvación del mundo, roguemos al Señor.

5- Señor que todos los bautizados sepamos responder al llamado de Jesús: "Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos", roguemos al Señor.

Padre nuestro, que estás en el Cielo
Padre de Jesús, tu Enviado, Padre de todos los bautizados, Padre de los que te ignoran, Padre de los que te combaten, Padre de todos los hombres.

Santificado sea tu nombre
En toda la tierra, en todas las culturas y pueblos, en todas las razas de la universal familia humana, como lo ha santificado tu Hijo Jesús, siendo fiel a tu proyecto sobre Él y sobre el mundo.

Venga a nosotros tu Reino
Sí, que tu Reino de alegría, de servicio, de compartir con los demás,
reine en la vida de los que te conocen; y que los que vivan ya del espíritu de tu Reino sin saberlo, te descubran en el corazón de sus vidas.

Hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo
En la tierra, danos tu mirada limpia de los santos del Cielo, para servirte con un corazón sin divisiones y un amor a los hermanos semejante al que tú nos tienes.

Danos hoy nuestro pan de cada día
El pan de cuerpo y del espíritu, el pan de la comunión contigo y danos el compartir generosamente nuestro pan con todos nuestros hermanos, sin excluir a nadie.

Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden
Las mías, lo mismo que las de mis hermanos. Todas ellas juntas, son el obstáculo para que tus planes sobre el hombre y sobre el mundo se conviertan en realidad.

No nos dejes caer en la tentación
En ninguna tentación y, sobre todo, en la tentación contra la ESPERANZA
y contra la certeza de que Tú nos amas.

Líbranos del mal. Amén.

P. Claudio Moratelli IMC- Animador Vocacional - vocacionimc@gmail.com

 

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