

Vamos a celebrar como misioneros una Vigilia el Año Jubilar Paulino. En ésta iniciaremos la apasionante aventura de recorrer los viajes de Pablo de Tarso, los cuales, fueron por todo el mar Mediterráneo; Asia menor, Grecia y parte de Europa. En su mayoría todos estos viajes fueron en embarcaciones de la época. Nosotros trataremos de valernos de algunas imágenes para actualizar no sólo sus viajes, sino su mensaje y su enseñanza. Estos viajes los emplearemos en la vigilia de la siguiente manera:
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LA MISIÓN (13,1-14,28)
Monición:
Pablo y Bernabé son elegidos por el mismo Espíritu para llevar a cabo el anuncio entre los gentiles. La comunidad antioquena es testigo de esta comunicación divina. En este plano, todos desde el bautismo somos llamados a ser misioneros; es una invitación directa también para todo cristiano desde su realidad concreta.
Atendiendo el llamado de “Venezuela llegó tu hora” del III Congreso Misionero Nacional, la Iglesia venezolana desde sus movimientos y grupos de apostolado, siente el mismo llamado que desde el espíritu sintió Pablo y Bernabé de anunciar el mensaje de Jesucristo.
Canto:
Lectura de los hechos de los apóstoles (13, 1-14,28):
Bernabé y Saulo comienzan su primer viaje misionero
Había
entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé,
Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado
junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a
Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.
Los apóstoles predican en Chipre
Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de
allí navegaron a Chipre.
Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los
judíos. Tenían también a Juan de ayudante.
Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto mago, falso
profeta, judío, llamado Barjesús, que estaba con el procónsul Sergio Paulo,
varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de
Dios. Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre),
procurando apartar de la fe al procónsul.
Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él
los ojos,
10 dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de
toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?
Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás
el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y
tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.
Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la
doctrina del Señor.
Pablo y Bernabé en Antioquía de Pisidia
Habiendo zarpado de Pafos, Pablo y sus compañeros arribaron a Perge de Panfilia; pero Juan, apartándose de ellos, volvió a Jerusalén. Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y entraron en la sinagoga un día de reposo y se sentaron.
Reflexión:
En la actualidad hay infinidades de misiones a las que podemos ser invitados, como por ejemplo, una misión militar, una misión espacial, la misión y la visión de una empresa, la misión de una nación y en el caso nuestro la misión de anunciar el mensaje del Evangelio. En este primer viaje de San Pablo, ¿qué podemos nosotros desde este grupo de reflexión aportar a nuestra iglesia, desde un anuncio de esperanza y reconciliación?
Canto: Esperanza o de amor
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LA COMUNIDAD CRISTIANA
Separación de Pablo y Bernabé (15.36-39).
Comienza este viaje con una discusión entre Pablo y Bernabé sobre la conveniencia de la compañía de Juan Marcos (parecen referirse al mismo Juan que les había acompañado a partir de Salamina, abandonando su compañía en Perge) Este hecho, a la postre, provocará la separación de los dos Apóstoles, siendo Pablo acompañado en su nuevo periplo por Silas y Bernabé por el citado Marcos.
Este segundo viaje misional estará dedicado al fortalecimiento y estructuración de aquellas comunidades que ya habían sido fundadas por Pablo en el anterior viaje.
Canto:
Lectura de los hechos de los apóstoles (15.36-39).
Pablo se separa de Bernabé, y comienza su segundo viaje misionero
Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos
en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo
están.
Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre
Marcos; pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado
de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. Y hubo tal
desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a
Marcos, navegó a Chipre, y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los
hermanos a la gracia del Señor,
y pasó por Siria y Cilicia, confirmando a las iglesias.
Timoteo acompaña a Pablo y a Silas
Después llegó a Derbe y a Listra; y he aquí, había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego; y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio. Quiso Pablo que éste fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era griego. Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen. Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día.
Reflexión:
El Concilio Vaticano II fue un enorme esfuerzo de la Iglesia católica por abrir una ventana de diálogo con la sociedad por los vertiginosos cambios que ésta producía. En nuestro continente de esperanza el dialogo de la iglesia ha sido en el ámbito social, político y cultural. Es un diálogo que aún se mantiene abierto y que por circunstancias se puede haber amenazado por falta de diálogo y entendimiento. Nuestro segundo viaje consiste en ¿cómo establecer las condiciones de una “comunicación asertiva” para que haya menos barrera de diálogo ecuménico con otras religiones, entre las comunidades cristianas y entre los mismos ciudadanos?
Canto: De fraternidad
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DE ASIA MENOR A LAS COMUNIDES POBRES DE JERUSALÉN (18,23-21,15)
En la primavera del año 54 inicia su tercer viaje misionero, estableciendo su centro de operaciones en Éfeso, capital de Asia menor. Vuelve entonces a Jerusalén para entregar la colecta de las comunidades cristianas procedentes del paganismo, destinada a los pobres de las comunidades de Jerusalén.
La generosidad y la caridad cristiana son temas de difusión en el mensaje paulino.
Lectura de los hechos de los apóstoles (18,23-21,15)
Pablo regresa a Antioquía y comienza su tercer viaje misionero
Habiendo arribado a Cesarea, subió para saludar a la iglesia, y luego descendió
a Antioquía.
Y después de estar allí algún tiempo, salió, recorriendo por orden la región de
Galacia y de Frigia, confirmando a todos los discípulos.
Reflexión:
La opción preferencial por los pobres ha sido una dimensión privilegiada de nuestra Iglesia. No es una acción contemporánea de la Iglesia por razones de moda ideológica o por obligaciones de gestiones políticas; es sencillamente un compromiso por aquellos a quienes Jesús consideró bienaventurados. San Pablo conjuntamente con algunas comunidades con capacidad de recursos ya había organizado algunas colectas de ayuda a comunidades más pobres. En la actualidad ¿la opción con los más pobres ha perdido su importancia y vigencia para la Iglesia? Concretamente en nuestro país ¿se detectan signos de discriminación? ¿Qué respuesta podemos dar desde este tercer viaje paulino?
Canto: Madre de los pobres.
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CICLO DE ROMA Y CAUTIVERIO (28, 16-31)
Monición:
Pablo apela a su derecho, como ciudadano romano, a ser juzgado en Roma. Tras un accidentado viaje, llega a Roma en el año 61. Luego Fue apresado en Roma durante la persecución de Nerón. Fue sentenciado a muerte, por lo que fue decapitado hacia el año 67. Por tener la ciudadanía romana, gozó del privilegio de la decapitación, ya que el suplicio de la cruz estaba destinado a quien no era romano.
Canto:
Lectura de los Hechos de los apóstoles (28, 16-31)
Cuando entramos en Roma se le permitió a Pablo permanecer en casa particular con un soldado que le custodiara. Tres días después convocó a los principales judíos. Una vez reunidos, les dijo: «Hermanos, yo, sin haber hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres de los padres, fui apresado en Jerusalén y entregado en manos de los romanos, que, después de haberme interrogado, querían dejarme en libertad porque no había en mí ningún motivo de muerte. Pero como los judíos se oponían, me vi forzado a apelar al César, sin pretender con eso acusar a los de mi nación. Por este motivo os llamé para veros y hablaros, pues precisamente por la esperanza de Israel llevo yo estas cadenas.» Ellos le respondieron: «Nosotros no hemos recibido de Judea ninguna carta que nos hable de ti, ni ninguno de los hermanos llegados aquí nos ha referido o hablado nada malo de ti. Pero deseamos oír de ti mismo lo que piensas, pues lo que de esa secta sabemos es que en todas partes se la contradice.» Le señalaron un día y vinieron en mayor número adonde se hospedaba. El les iba exponiendo el Reino de Dios, dando testimonio e intentando persuadirles acerca de Jesús, basándose en la Ley de Moisés y en los Profetas, desde la mañana hasta la tarde. Unos creían por sus palabras y otros en cambio permanecían incrédulos. Cuando, en desacuerdo entre sí mismos, ya se marchaban, Pablo dijo esta sola cosa: «Con razón habló el Espíritu Santo a vuestros padres por medio del profeta Isaías:
Ve a encontrar a este pueblo y dile: Escucharéis bien, pero no entenderéis, miraréis bien, pero no veréis. Porque se ha embotado el corazón de este pueblo, han hecho duros sus oídos, y sus ojos han cerrado; no sea que vean con sus ojos, y con sus oídos oigan, y con su corazón entiendan y se conviertan, y yo los cure. «Sabed, pues, que esta salvación de Dios ha sido enviada a los gentiles; ellos sí que la oirán.» Pablo permaneció dos años enteros en una casa que había alquilado y recibía a todos los que acudían a él; predicaba el Reino de Dios y enseñaba lo referente al Señor Jesucristo con toda valentía, sin estorbo alguno.