Día 18
DEFINICION DE LA ASUNCION
DE MARIA COMO DOGMA DE FE

El día de todos los Santos (1 de noviembre) y después de un siglo de la proclamación del dogma de la Inmaculada
Concepción, Pío XII presenta la verdad sobre la Asunción
de María santísima a los cielos, como dogma que se debe creer.

En el misterio de su Asunción María santísima aparece, con su cuerpo y con su alma, llena de la gloria de su Hijo y asemejándose más plenamente a él. Nosotros, peregrinos a la eternidad, y como desterrados hijos de Eva, volvamos la mirada a ella, la purísima imagen de lo que la Iglesia quiere ser con todos sus hijos.

"La verdad de la Asunción, definida por Pío XII, ha sido reafirmada por el Concilio Vaticano II que expresa así la fe de la Iglesia: 'Finalmente, la Virgen inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa original, terminado el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial y ensalzada por el Señor como reina universal con el fin de que se asemeje de forma más plena a su Hijo, Señor de señores (Ap 19,16) Y vencedor del pecado y de la muerte'. Con esta enseñanza Pío XII enlazaba con la Tradición, que ha encontrado múltiples expresiones en la historia de la Iglesia..." (M.R., n. 41).

-Desde los primeros años de la Iglesia el Pueblo de Dios profesó la creencia de que María fue llevada, en cuerpo y alma, al cielo en virtud de los dones excepcionales que recibió de Dios.
-La reflexión de los teólogos, basada en las Sagradas Escrituras, estableció una doctrina sólida sobre la Asunción, a partir de la Tradición de la Iglesia.
-El papa Pío XII, recogiendo los aportes de valiosos trabajos teológicos y la fe de pastores y fieles de todos los tiempos, definió que María había sido llevada al cielo, en cuerpo y alma, para gloria y honor de Dios. Esta definición fue hecha el 1 de noviembre de 1950.

En este día en que toda la Iglesia se regocija por el triunfo de María, llegue hasta el trono del Padre celestial la oración unánime de la Iglesia, que peregrina aún por la tierra.
-Por la santa Iglesia que lucha en la tierra contra el mal: Para que Dios Padre todopoderoso la llene de los dones del Espíritu, la congregue en la unidad, la haga radiante y le conceda llegar a la gloria del reino eterno. Roguemos al Señor.
-Por los que gobiernan las naciones y por cuantos trabajan por la justicia y la paz del mundo: Para que, en sus afanes, por el bien común, preparen el advenimiento del reino eterno. Roguemos al Señor.
-Por las vírgenes consagradas al Señor, por los hogares cristianos y sus hijos, por los ancianos y los que viven en soledad: Para que el Señor los guarde en la santidad de su amor, los alegre con su luz y les conceda la esperanza firme del reino futuro. Roguemos al Señor.
Por los difuntos de nuestra parroquia y del mundo entero: para que, purificados de sus faltas, puedan contemplar, en el reino eterno, el rostro de Cristo. Roguemos al Señor.
Se pueden añadir intenciones libres.

Dios todopoderoso y eterno, que hiciste subir al cielo en cuerpo y alma a la Inmaculada Virgen María, madre de tu Hijo, concédenos estar siempre orientados hacia el cielo, para que merezcamos participar de su misma gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén

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