Día 6
SENTIDO DE LA MATERNIDAD DIVINA
DE MARIA
El título de María santísima, como madre de Dios, es el más grande y del que derivan todos los demás.
Conviene que entendamos y sepamos enseñar a otros qué significa que María santísima es madre de Dios.
Con la siguiente lectura y reflexión comprenderemos y profundizaremos este gran misterio de la Virgen María.
"Queriendo Dios, infinitamente sabio y misericordioso, llevar a cabo la redención del mundo, al llegar la plenitud de los tiempos, envió a su Hijo, nacido de mujer..., para que recibiésemos la adopción de hijos (Ga 4,4-5). 'El cual, por nosotros los hombres y por nuestra salvación, descendió de los cielos y por obra del Espíritu Santo se encarnó de la Virgen María'. Este misterio divino de la salvación nos es revelado y se continúa en la Iglesia, que fue fundada por el Señor como cuerpo suyo, y en la que los fieles, unidos a Cristo Cabeza y en comunión con todos sus santos, deben venerar también la memoria 'en primer lugar de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de nuestro Dios y Señor Jesucristo' " (L.G., n. 52).
-Cristo es la segunda persona de la Trinidad, el Hijo de Dios, Dios como el Padre y como el Espíritu Santo.
-En Jesucristo hay una sola persona, y en esa persona dos naturalezas: humana y divina. Ambas son inseparables y constituyen la única persona que es Jesucristo.
-En la anunciación, el ángel dice a María que "por el poder del Altísimo" nacerá de ella el "Hijo de Dios".
-Siendo Cristo una única persona divina con dos naturalezas (divina y humana) y siendo María madre del Hijo de Dios, que es Dios, resulta evidente que María es realmente madre de Dios, porque dio a luz a Aquel que es verdadero Dios.
-Las palabras que Isabel pronunció "llena del Espíritu Santo" (" ¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?"), son también un testimonio bíblico de la maternidad divina de María. Luego, el Espíritu Santo atestigua, por medio de Isabel, que María es la madre de Dios.
Bendito sea el Señor Jesús, nuestra paz, que ha venido para hacer de dos pueblos uno solo. Supliquémosle diciendo:
Concede, Señor, tu paz a todos los hombres.
Tú, que al nacer has revelado la bondad de Dios y su amor al hombre,
-ayúdanos a vivir siempre, en acción de gracias, por todos tus beneficios.
Tú, que hiciste a María llena de gracia,
-concede, también, la abundancia de tu gracia a todos los hombres.Tú, que viniste a anunciar la buena noticia de Dios al mundo,
-multiplica los ministros de tu evangelio y da, a quien escucha su mensaje, un corazón dócil a tu palabra.
Tú, que has querido nacer de María para ser nuestro hermano,
-haz que todos los hombres sepamos amamos fraternal- mente.
Se pueden añadir algunas intenciones libres.
Tú, que apareciste en el mundo, como sol que nace de lo alto,
-revela la claridad de tu presencia a los difuntos y haz que puedan contemplarte cara a cara.
- -Oración final
Señor Dios, que por la maternidad virginal de María, has dado a los hombres los tesoros de la salvación, haz que sintamos la intercesión de la Virgen madre, de quien hemos recibido al autor de la vida, Jesucristo Hijo tuyo y Señor, nuestro. Que vive y reina contigo. Amen