Día 8

RELACION ENTRE LA ENCARNACION y LA MATERNIDAD DIVINA DE MARIA
 

Cuando los santos Padres quisieron presentar la verdad sobre el misterio de la encarnación del Hijo de Dios, lograron esclarecer mejor la verdad sobre la maternidad divina de María.
En la profesión de fe y en la predicación de la encarnación del Hijo de Dios y la maternidad divina de María son inseparables.

"El misterio de la Encarnación le ha permitido (a la Iglesia) penetrar y esclarecer cada vez mejor el misterio de la Madre del Verbo encarnado. En este profundizar tuvo particular importancia el Concilio de Efeso (año 431) durante el cual, con gran gozo de los cristianos, la verdad sobre la maternidad divina de María fue confirmada solemnemente como verdad de fe de la Iglesia, María es la Madre de Dios (Theotókos), ya que por obra del Espíritu Santo concibió en su seno virginal y dio al mundo Jesucristo, el Hijo de Dios consubstancial al Padre. 'El Hijo de Dios... nacido de la Virgen María... se hizo verdaderamente uno de los nuestros...', se hizo hombre. Así pues, mediante el misterio de Cristo, en el horizonte de la fe de la Iglesia resplandece plenamente el misterio de su Madre. A su vez, el dogma de la maternidad divina de María... es para la Iglesia como un sello del dogma de la Encarnación, en el que el Verbo asume realmente en la unidad de su persona la naturaleza humana sin anularla" (M. R., n. 4).

-Jesucristo, que es verdadero Dios, al encarnarse en el vientre de María Virgen, se hace también hombre verdadero: "Y el Verbo de Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros...".
-La encarnación de Cristo es la unión hipostática de la divinidad y la humanidad de Cristo en una misma persona. -Puesto que el Hijo de Dios, encarnado en María, es Dios, María es llamada justamente madre de Dios.
-A partir de la anunciación (y encarnación), María se hace madre de Dios, porque concibe en su seno al Hijo de Dios, que es Dios.
-El misterio de la encarnación da sentido al dogma de la maternidad divina. Si no se reconoce a María, madre de Dios, se niega también que Cristo, verdadero Dios, se hizo hombre al encarnarse en su seno. "... no puede pensarse en la realidad misma de la encarnación, sin hacer referencia a María, madre del Verbo encarnado".

Elevemos, hermanos, nuestras voces suplicantes al Padre todopoderoso y por la intercesión de la gloriosa madre de Dios, invoquemos la misericordia divina por las necesidades de todo el mundo.
-Para que el Señor otorgue la firmeza de la fe, la alegría de la esperanza, el fervor de la caridad y el gozo de la unidad a la santa Iglesia, extendida por todo el mundo. Roguemos al Señor.

-Para que se digne acrecentar, entre las naciones, sentimientos de solidaridad e inspire a los gobernantes deseos de trabajar por la paz y el progreso de los pueblos. Roguemos al Señor.


-Para que cuantos lloran en este valle de lágrimas sientan la protección de María y se vean libres de sus angustias. Roguemos al Señor.
Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Escucha, Dios de bondad, las oraciones de tu pueblo y dígnate acceder a nuestras peticiones, pues las ponemos bajo la protección de la Madre de tu Unigénito nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amen

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