Santo no es el que nunca peca, sino el que se arrepiente y se reconcilia, dice el Papa
Al presentar las figuras de tres colaboradores de san Pablo
(ZENIT.org).- Los santos no son
personas que nunca han cometido errores o pecados, sino quienes se arrepienten y
se reconcilian, considera Benedicto XVI.
Y esta constatación es un motivo de consuelo personal para el mismo Papa, como
él mismo confesó en la audiencia general de este miércoles.
Ante algo más de seis mil peregrinos, el pontífice dedicó su intervención
semanal a presentar la figura de tres de los más cercanos colaboradores del
apóstol Pablo --Bernabé, Silas y Apolo--, figuras destacadas de la primera
evangelización.
Al repasar sus respectivas biografías en el Aula Pablo VI del Vaticano, el Papa
constató que en ocasiones, Pablo tuvo enfrentamientos con ellos, al menos con
Bernabé, a causa de divergencias sobre cuestiones concretas.
«Por tanto --constató--, también entre los santos se dan contrastes, discordias,
controversias». Y esto es para mi muy consolador, pues vemos que los santos no
“han caído del cielo”».
«Son hombres como nosotros, con problemas complicados --siguió aclarando--. La
santidad no consiste en no equivocarse o pecar nunca».
«La santidad crece con la capacidad de conversión, de arrepentimiento, de
disponibilidad para volver a comenzar, y sobre todo con la capacidad de
reconciliación y de perdón», indicó.
«Y todos podemos aprender este camino de santidad», constató.