“Las necesidades graves y crecientes, entre los que se desenvuelven hoy, por las particulares condiciones de nuestra época el ministerio de los misioneros requieren que todas las obras relativas al apostolado misionero sean adaptadas del modo más eficaz a las exigencias de los tiempos t reciban nuevo impulso y nuevos incrementos.
Para lograr este objetivo cuan necesaria sea la actividad e iniciativa de los sacerdotes, puesto que éstos, por razón del orden sacerdotal están llamados antes que nadie a promover la causa misionera.
Expresamos fervientes votos para que todos los institutos religiosos y sobre todo los monasterios de clausura, presten su generosa adhesión a nuestra Unión Misional del Clero. No.26.
Ratificamos el deseo de que la Unión sea erigida en todas las diócesis…Cáp. 1, no.24 La Pontificia Unión Misional es el alma de las otras Pontificias Obras Misionales Cáp. 1 no. 21
No es obra para recogida de limosnas, sino que es la escuela natural de formación y del espíritu cristiano en el sentido social del bautismo y ayuda y completa la actividad de las otras Pontificias Obras Misionales. Cáp. 1 no.22.
No quiero dejar de recordar el decreto de la Congregación de Propaganda Fide del 14 de julio de 1949, mediante el cual se extendió la invitación de adherirse a la Unión los laicos, religiosos, religiosas y formandos de las mismas. Cáp. 1 no. 25