***La misión ocupará un lugar especial en la oración del sacerdote. ***El sacerdote diocesano establecerá un Organismo de cooperación misionera en su Parroquia. ***La animación y actividad misionera dependen, de su propio compromiso. ***La preocupación misionera del sacerdote diocesano inculca simpatía por la promoción de las vocaciones misioneras. ***El Obispo y Sacerdote tomará conciencia del mandato misionero de Cristo: “Vayan a todo el mundo”. No está ordenado sino para la Iglesia Universal. ***Los sacerdotes celebran su Jornada el día 3 de diciembre, fiesta de San Francisco Javier.
¿cómo VIVIR LA PONTIFICIA UNION MISIONAL? ***Que se interesen por la Pastoral Misionera y la Animación Misionera Diocesana. ***Vivir la actividad del Seminario con espíritu misionero, oración, penitencia, cooperación. ***Organizar el Grupo misionero que esté en contacto con las O.M.P. y sus actividades. ***Tener una Hora Santa, Santa Misa, Rosario, por las Intenciones Misioneras de la Iglesia ***En cada Seminario debe haber Revistas misioneras y las de las O.M.P. de la Nación. ***Estudio de la Misionología, Judaísmo, Ecumenismo y demás religiones. ***Tener corazón universal, abierto al otro, olvido de sí.
***La PUM ayuda a las comunidades religiosas a dar una verdadera dimensión misionera a su vida religiosa activa o contemplativa. ***La misión debe ser el alma del estudio y de las iniciativas que se tomen para profundizar y renovar la vida consagrada. Estudio de la “misión DEL REDENTOR” ***Participar en Retiros, Jornadas, Talleres de espiritualidad misionera organizados por las O. M. P. y la PUM. ***La oración personal y comunitaria debe tener una apertura misionera y universal, en el sacrificio de la Misa y la adoración eucarística. ***Las religiosas celebran su Jornada el 1º de Octubre, fiesta de Santa Teresita.
La Pontificia Unión Misional, obra fundada por el Beato Padre Pablo Manna en 1916, acoge en sus filas a los Laicos; la Obra se dirige a todos los llamados a guiar y animar al Pueblo de Dios: catequistas, animadores y agentes pastorales, siguiendo la línea del Concilio Vaticano II, que dice en la Constitución “Lumen gentium”: “ los fieles que incorporados a Cristo por el bautismo, integrado al pueblo de Dios, ejercen en la Iglesia y en el mundo la misión de todo el pueblo cristiano en la parte que a ellos les corresponde”. No. 31 Pío XII decía: “los fieles laicos se encuentran en la línea más avanzada de la vida de la Iglesia. Por tanto deben tener más conciencia, cada vez más clara, no solo de pertenecer a La Iglesia, sino de ser la Iglesia”. La Iglesia, por naturaleza, es misionera, es decir, es “enviada” a proclamar el Evangelio, a hacer conocer a Jesús Resucitado, a extender su Reino, a hacer discípulos de Jesús a todos los pueblos”. El Concilio Vaticano II dice: “A los laicos les corresponde por propia vocación, tratar de obtener el reino de Dios, gestionando los asuntos temporales y ordenándolos según Dios. Viven en todos y cada uno de los deberes y ocupaciones del mundo. Allí están llamados por Dios para...guiados por el espíritu evangélico, contribuyan a la santificación del mundo,.... a modo de fermento” (L.G. no. 31) El Padre Manna al incorporar a los laicos a la Obra misionera que fundó les pide: “ Estudiar a Jesucristo” “Todos aquellos que están consagrados a la misión universal, por su función o mandato, deben vivir su misión, según afirma Christifideles Laici, siguiendo una espiritualidad misionera que se basa en el bautismo”. (ChL 9). “Los laicos, los animadores y los agentes pastorales, dice el Padre Manna, deben estar presentes en las parroquias, en las escuelas, en los grupos de espiritualidad y en las comunidades de base, hombres y mujeres que ayuden a los cristianos a rezar, a sufrir, a trabajar y a vivir por la misión ad gentes.” “La oración diaria por la misiones, la adoración y la asistencia frecuente a la celebración de la Eucaristía, la información y la comunicación de la teología de la misión estarán asentados en ellos y en ellas en una profunda vida interior”. |